EL RÍO CARONÍ – ATERRIZAJE SOBRE EL AUYÁNTEPUI, 1937


1937

© Heny/JAHP

Algunos Pemón Kamaracoto aparecen con el piloto Jimmie Angel, 

quien está parado al lado de El Río Caroní, durante la mañana del 

vuelo al Auyántepui del 9 de octubre de 1937. El Capitán Cardona 

está en el centro y Miguel Delgado está en el extremo izquierdo.
 

Jimmie y Marie Angel hicieron varios viajes entre Venezuela y los Estados Unidos durante los años 1935 y 1937. Durante este período el adquirió su amado aeroplano Flamingo, registrado con el número NC-9487. Llamó al aeroplano El Río Caroní por el río que siempre utilizaba como su principal guía visual de navegación. El río Caroní fluye de sur a norte a través de la Gran Sabana para unirse al Orinoco en Ciudad Guayana, al este de Ciudad Bolívar.

El venezolano Gustavo “Cabuya” Heny conoció a Jimmie y Marie Angel en Ciudad Bolívar en 1937. Debido a su altura y delgadez, Heny era conocido como “Cabuya”. Heny era un explorador y estaba adaptado a la vida de la selva. De acuerdo a su sobrina Carmen Dearden, el estaba intrigado más por la reputación de Angel como aviador-explorador y sus aventuras y expediciones, que por su búsqueda de oro. Jimmie Angel inmediatamente le tomó aprecio y le dio su confianza a Heny. Esta confianza fue mutua y Heny aceptó la invitación de Jimmie para asociarse en una expedición hasta el Auyántepui. Heny accedió a ser el líder de dicha expedición en caso que tuvieran que abandonar El Río Caroní sobre el Auyántepui.

Nativo de Malgrat de Mar, cercano a Barcelona, España, y antiguo oficial en la Marina Mercante Española, el Capitán Féliz Cardona Puig había explorado la Gran Sabana en busca de plantas, entre otras cosas. Angel consideraba a Cardona como un excelente operador de radio. Esta era una habilidad necesaria para mantener comunicaciones entre el campamento base del grupo y su lugar de aterrizaje sobre el Auyántepui. Cardona estaba interesado en los planes de Angel de encontrar el perdido río de oro y aceptó su invitación para integrase a la expedición.

 

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© Heny/JAHP Gustavo Heny (izquierda) con el Capitán Félix Cardona Puig quien está empacando durante los preparativos para ir en busca de un lugar de aterrizaje en el Auyántepui.

Antes de aterrizar sobre el Auyántepui, Heny y Cardona intentaron llegar a pie hasta el lugar propuesto para aterrizar. Su búsqueda de una ruta a pie fue parcialmente exitosa. Cardona se cansó de la exploración y decidió regresar al campamento luego de varios días. Heny continuó buscando la ruta desde el Campo Angel en Guayaraca al sur del Auyántepui y hasta la cima de la montana a través de la misma, con la ayuda de Miguel Angel Delgado. Desafortunadamente, tuvieron que regresarse por no poder pasar la segunda muralla interior que les impidió llegar hasta el lugar donde planificaba aterrizar Angel.

Durante los quince días de reconocimiento sobre el Auyántepui, Angel lanzó suministros atados a paracaídas hechos por Carmen, la hermana de Heny, desde El Río Caroní.

El grupo que aterrizaría en el Auyántepui, que incluía a Jimmie y Marie Angel, Gustavo Heny y Miguel Angel Delgado, estaba preparada para cualquier problema posible. Sus suministros incluían una tienda de campaña, ochenta metros de cuerda y suficiente comida para quince días. Delgado, jardinero de Heny y su compañero de expediciones, era admirado por su destreza con cuerdas y machetes – habilidades valiosas para esta aventura.

En busca del perdido río de oro, Jimmie Angel había visto desde el aire el lugar de aterrizaje en el Auyántepui antes del intento de aterrizaje del 9 de octubre de 1937. Al principio, el aterrizaje parecía perfecto, pero las ruedas de El Río Caroní se hundieron en el terreno llevando al aeroplano a pararse abruptamente y que se le rompiera la manguera de la gasolina y el frente de la nave se hundiera en el barro. No encontraron oro.

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© Oliva-Esteva/JAHP

Se ilustra el lugar donde quedó el aeroplano de Jimmie Angel, 

El Río Caroní, sobre el Auyántepui, así como la ruta que tomó 

el grupo para llegar luego hasta el Campamento de Angel en 

Guayaraca en los bajos declives del Auyántepui.



Este mapa fue dibujado por el arquitecto paisajista y botánico 

Francisco Oliva-Esteva y aparece en su libro: Las Bromeliaceaes 

de Venezuela: nativas y cultivadas.

                  

El Amanecer del 9 de octubre de 1937

“Aclaró el día 9 de octubre de 1937 y todo estaba dispuesto. El despegue se efectuó sin tropiezos, a las 11 y 20 a.m., llegando a los 15 minutos a la meseta, la cual sobrevolaron por escasos minutos antes de proceder al aterrizaje, No podía ocultarse la emoción que embargaba a los osados presentes ante la gran incógnita de posarse sin dificultades en el Auyantepuy. Tan dispuesto iba Jimmy a efectuarlo, que una vez alineado el avión con la supuesta pista y de que el terreno lucía propicio, cortó motor, magnetos, y todos los switchs fueron pasados a off; la suerte estaba echada... El “Flamingo” dócilmente comenzó a rozar la superficie con sus tres ruedas -en posición perfecta de un aterrizaje de tres puntos- y dejando una huella con sus cauchos entre los mogoticos de hierba, pero cada vez más profundas a medida que decrecía la velocidad y las alas perdían su sustentación. Todos guardaban un elocuente silencio hasta que se oyó una voz. Era la de Gustavo Heny, quien desde el fondo de la cabina gritaba: Pull-out Jimmy ... pull-out...

Coincidió la alerta con un pequeño salto del avión antes de caer en un terreno más blando aún, y esto trabó su tren delantero y con la inercia levantó la cola hundiéndose el morro hasta el eje del motor y quedando en esa posición, como si dijera: Auyantepuy, ante ti me rindo ...

Eran las 11 y 45 a.m.”

Gustavo Heny a Enrique Lucca Lineas, Abril 1970.

Cuando estuvo claro que El Río Caroní estaba hundido sin esperanza en el pantanoso lugar de aterrizaje, Angel escribió una nota el 11 de octubre de 1937 explicando su aterrizaje y salida del lugar y la dejó en el aeroplano.

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© JAHP

Cuando estuvo claro que El Río Caroní estaba hundido sin esperanza en el 

pantanoso lugar de aterrizaje, Angel escribió esta nota el 11 de octubre 

de 1937 y la dejó en el aeroplano.

                  

Antes de comenzar la larga marcha hasta Kamarata, pedazos de tela se doblaron y colocaron para que dijera “All Ok” y se pegaron a las alas de El Río Caroní con una flecha indicando la dirección hacia la cual se dirigía el grupo. Angel y Heny esperaban que algunos pilotos fueran a asistirlos, pero la búsqueda del grupo se retraso debido a la pérdida de contacto radial con Cardona en el Campamento de Angel en Guayaraca. Cuando el Dr. William H. Phelps, Sr., un amigo cercano de Gustavo Heny, envió aeroplanos en busca del grupo, los pilotos no los vieron porque las nubes cubrían a la montaña.

Heny, con la asistencia de Delgado, salvaron al grupo al guiarlos por once días desde el lado norte del Auyántepui, atravesarlo, bajar la segunda muralla y desde allí hasta el borde, por el cual descendieron por el camino trazado algunos días antes por Heny. Durante su regreso, el capitán Cardona permaneció en el Campamento de Angel; aunque no hubo contacto por radio con el grupo. Luego de su regreso hasta Kamarata, Heny regresó solo por la misma ruta para retirar sus objetos personales de El Río Caroní.

El Río Caroní fue declarado monumento nacional por el gobierno venezolano en 1964 (Gaceta Oficial de Venezuela, #27533, 3 de septiembre de 1964). Esta plateada aeronave permaneció  en el Auyántepui por unos 30 años hasta que fue removida por la Fuerza Aérea Venezolana en 1970 y llevada hasta el Museo de la Aviación en Maracay, para ser restaurada. Un aeroplano parcialmente restaurado y que incluía muchos componentes del original El Río Caroní fue colocado en el aeropuerto de Ciudad Bolívar donde permanece hoy sobre el jardín al frente de su terminal.

El Flamingo El Río Caroní fue construido en 1929 por la Corporación Metal Aircraft, en el aeropuerto Lunken, en Cincinnati, Ohio. Se construyeron unos treinta aeroplanos de la serie Flamingo. El armazón soldado de piezas de acero está cubierto con una aleación de aluminio y es susceptible a la corrosión. El Río Caroní es un símbolo importante de la exploración en Venezuela y requiere una conservación apropiada para sobrevivir el siglo 21.

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© Heny/JAHP

Miguel Angel Delgado intenta excavar en el barro alrededor de 

las ruedas de El Río Caroní.

            

Para leer la historia del Flamingo El Río Caroní antes de ser propiedad de Jimmie Angel, por favor vea el artículo del historiador ©Peter Bruemmer  acerca de "El Flamingo.

Karen Angel © JAHP 2010. Para historias adicionales, referencias y bibliografía, por favor ver Trabajos de Investigación

 

Notas

Auyántepui, Auyántepuy, Auyán-tepui or Auyán-Tepui: A menos que se cite alguna otra fuente o que se escriba un trabajo dentro de un contexto histórico, el PHJA (JAHP en sus siglas en inglés) intenta utilizar consistentemente Auyántepui.

Tepui or Tepuy: De acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española la ortografía correcta es tepuy, en plural, tepuyes. En inglés la ortografía es tepui, en plural tepuis. Tepui es la forma correcta de escribir la palabra Pemón “tepú” cuando se utiliza en palabras compuestas en el caso posesivo, por ejm. Ptari-tepui, Auyán-tepui, Wei-tepui.

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© Heny/JAHP

Antes de comenzar la larga marcha hasta el valle de Kamarata, el grupo uso las cuerdas 

para liberar del barro el frente de El Río Caroní porque Jimmie no quería abandonar su 

aeroplano en una posición indigna.