Salto ANGEL

 

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Bajo cualquier nombre – Salto Angel, Churún-Vená, Kerepacupai-meru, Angel Falls – la catarata más alta del mundo 979 m (3.212 pies).

© K. Angel/JAHP

Quizás las plantas, animales o peculiaridades geológicas no son nunca descubiertos. Muy por el contrario, el saber de su existencia gana el reconocimiento de una audiencia mas grande y diversa. La existencia de la catarata conocida en el mundo como Salto Angel puede o no haber sido conocida por los indígenas Pemón Kamarakotos que vivían en el valle de Kamarata cercano al Auyántepui. No es conocido que ellos hayan explorado el Auyántepui debido a que creían que espíritus malignos habitaban allí y la catarata está en un lugar remoto y lejano de la comunidad más cercana. El nombre tradicional del salto que usan los Pemón de la región de Kamarata es Churún-Vená.

Grandes caídas de agua fueron reportadas en los diarios de algunos exploradores no-indígenas, pero investigaciones serias recientes han puesto en evidencia las sugerencias de que la catarata fue vista por vez primera por Sir Walter Raleigh, Ernesto Sánchez La Cruz y el Capitán Félix Cardona Puig. Fue Jimmie Angel el primer “foráneo” en ver la catarata y localizarla en los mapas y darla a conocer al mundo.

Una cosa es completamente cierta acerca del “descubrimiento” del Salto Angel; su existencia se hizo conocida ante el mundo gracias a las exploraciones de Jimmie Angel.

1933: Jimmie Angel vio al salto Angel por vez primera el 18 de noviembre de 1933 mientras volaba solo en misión para la Compañía Minera Santa Ana de Tulsa, Oklahoma. Su copiloto y mecánico José Cardona, de México, y el oficial minero D.H. Curry estaban con Angel en esa expedición de la Gran Sabana en el sureste de Venezuela. Pero ellos no vieron al Salto ni creyeron la historia acerca de la “cascada de una milla de altura.” Gracias a las incesantes lluvias cardona y Curry estaban desanimados y abandonaron el área un poco después que Angel vio al salto.

1934-1935: Jimmie Angel conoció a Durand A. Hall y L.R. Dennison en la ciudad de Nueva York en las oficinas de la compañía minera Case Pomeroy en 1934. El estuvo de acuerdo en ser su piloto y ser el guía para la Case Pomeroy en una expedición exploratoria de la Gran Sabana de Venezuela.

El 24 de marzo de 1935 Angel voló con Hall y Dennison dentro del Cañón del Río Churún, en el Auyántepui, para ver el Salto Angel. Angel le había estado diciendo a la gente por mucho tiempo acerca de su “cascada de una milla de altura.” Pero su historia nadie la creía porque los mapas oficiales de la región ni siquiera mostraban un tepuy tan alto como el Auyántepui. Luego, ese mismo año, volando con Angel, el geólogo Francis "Shorty" Martin tomó fotografías de la cascada y verificó la historia de Angel.

El libro “La montaña del diablo” de L.R. Dennison se publicó en 1942 y cuenta sus meses de aventuras con Jimmie Angel en 1935.

“Ahora les mostraré my cascada” gritó Jimmie con regocijo, al entrar en un valle amplio. El no tuvo que senalarala, ya que la casida de agua estaba suficientemente visible a la distancia. ¿Qué tal está para ser una cascada? Preguntó Jimmie. Yo no podía contestar aunque lo hubiera intentado. Mis ojos deben haber saltado fuera de mi cara. Yo solo podía ver lleno de asombro. Parecía como que una inmensa cuerda colgara sobre la pared del cañon y caía unos 3.000 pies, posiblemente más, sin interrumpirse hasta que se esparcía como una ondulante nube de fina y esponjosa neblina. Jimmie entonces voló mas cerca de esta maravilla del mundo; tan cerca que temí que las alas de la avioneta fuera salpicada con el agua. Entonces voló en círculos y sumergió la punta del ala tres veces como si estuviera saludando algo que solo le pertenecía a él.”

L.R. Dennison, La montaña del diablo, 1942

1937: Jimmie Angel y el salto Angel fueron mejor conocidos ante el mundo como resultado de su aterrizaje con El Río Caroní sobre el Auyántepui en busca del perdido “río de oro”. Los compañeros de aterrizaje de Jimmie y Marie fueron los venezolanos Gustavo “Cabuya” Heny y el jardinero y companero de aventuras de Heny, Miguel Angel Delgado.

Al principio, el aterrizaje de Angel parecía ser perfecto, pero las ruedas se hundieron en el suelo pantanoso y llevaron al aeroplano a una parada brusca con la rotura de la manguera de combustible y el frente de la avioneta metido en el barro.  Dos días después, cuando estuvo claro que no había oro y que El Río Caroní estaba hundido y sin esperanzas en el lugar, los miembros de la expedición comenzaron su larga caminata para salir de la montaña. Como habían planificado en caso de tener problemas de aterrizaje, Heny, con el apoyo de Delgado, guió a los Angel fuera del Auyántepui hasta su campamento en el Valle de Kamarata en la base del Auyántepui.

Esta aventura capturó la imaginación de la gente de Venezuela al ser considerado el Auyántepui en términos no científicos. Jimmie Angel había llevado a su esposa con él y sobrevivió un viaje extraordinario; era algo emotivo y romántico.

1937-1938: William H. Phelps, un millonario empresario estadounidense, nacionalizado venezolano, y ornitólogo que vivía en Caracas, había estado escuchando por meses sobre las historias del “Mundo Perdido” del Auyántepui y la alta cascada que había descubierto  Jimmie Angel. Le escribió a su amigo y colega ornitólogo Frank Chapman, Curador del Departamento de Ornitología del Museo Americano de Historia Natural y ofreció su patrocinio a una expedición al Auyántepui en la cual participaría el y su hijo William “Billy” H. Phelps, Jr. Quien también era ornitólogo.

El Museo Americano de Historia Natural había explorado los tepuyes Roraima y Duida una década atrás y habían descubierto plantas y aves desconocidas. Localizado al noroeste del Roraima y estando el Duida al suroeste, con cientos de kilómetros, Chapman pensaba que el Auyántepui sería el eslabón perdido de las exploraciones a los tepuyes por parte del Museo. Entusiasmado, le respondió a Phelps: “este es el tipo de carta con las cuales los sueños geográficos y zoológicos se hacen realidad.”

Chapman seleccionó al joven ornitólogo de veintiséis años E. Thomas Gilliard y llamo a George H. H. Tate, quien había liderado las expediciones al Roraima y el Duida y ahora era el curador asistente de mamíferos suramericanos, para aceptar el liderazgo de la expedición.

1938-1939: La expedición a La Gran Sabana fue comisionada por el presidente venezolano José Eleazar López Contreras el 17 de diciembre de 1938 para investigar la presencia y abundancia de minerales; para estudiar las condiciones del suelo para agricultura y para cría de ganado; para estudiar las condiciones geográficas y topográficas para propósitos industriales; para estudiar el clima y las condiciones sanitarias para propósitos de migración y colonización; y para estudiar posibles rutas de penetración.

 

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El venezolano Carlos A. Freeman tomó esta fotografía del Salto Angel desde el aeroplano de Jimmie Angel el 1ro de mayo de 1939. Esta y otra foto similar del Salto Angel son las primeras fotos publicadas del Salto Angel y aparecieron en el artículo “Exploración de la Gran Sabana,” Revista de Fomento, No. 19, Diciembre 1939.

En diciembre de 1939, el gobierno de Venezuela publicó los hallazgos de la expedición en un largo reporte titulado Exploración de la Gran sabana el cual incluye esta introducción:

“Entre los exploradores de Kamarata merece especial mención el aviador norteamericano James C. Angel, quien desde el año de 1933 a 1937 condujo tres expediciones por avión a esta zona. Uno de los objetivos principales de angel era la exploración del plano superior de la meseta del Auyán-tepui, donde se proponía localizar un campo de aterrizaje, y para 1936 organizó la primera ascensión a la cumbre de esta meseta con la colaboración del capitán Cardona y de Gustavo Heny. A principios de 1937 Cardona y Heny lograron subir el Auyán-tepui, y poco tiempo después Angel aterrizó en el tope de la meseta sobre un terreno pantanoso donde el aeroplano se hundió de tal manera que fue necesario abandonarlo.

Las expediciones de Cardona y de Angel contribuyeron a despertar gran interés por la región de Kamarata y el Auyán-tepui, de tal manera que a fines de 1937 el señor william H. Phelps organizó y costeó una expedición científica con la cooperación del Museo Americano de Historia Natural. Dicha expedición, a cargo del doctor G.H.H. Tate, permaneció en la región por espacio de tres meses, durante los cuales ascendió el Auyán-tepui tomando datos sobre la flora y la fauna para su correlación con estudios similares hechos en el Roraima y en el Duida.”

1940-1941: Al regresar a Nueva York, E. Thomas Gilliard escribió su artículo “Campeón Indiscutible” el cual apareció en el ejemplar de diciembre de 1940 en la revista Historia Natural, la Revista del Museo Americano de Historia Natural. Allí, Gilliard proclamó, “El hecho que este mundo perdido realmente existiera, con o sin Salto, era suficiente para poner al mundo de la Zoología de puntillas. Científicos de todas las ramas quienes se habían enterado de la extraña flora y fauna de los otros dos mundos perdidos (Roraima y Duida) se juntaron para aclamar los descubrimientos del Sr. James Angel.” En julio de 1941, Gilliard publicó un artículo sobre el salto Angel y Jimmie Angel titulado “La octava maravilla del mundo” en el Saturday Evening Post.

1949: La fotoperiodista y corresponsal de la segunda guerra mundial Ruth Robertson lideró la primera expedición exitosa hasta la base del Salto Angel en 1949. Con 979 metros se verificó que era la caída de agua más alta del mundo. Cuatro expediciones anteriores habían tratado de llegar al salto pero habían fallado. Sus fotografías y el artículo “Viaje por la selva hasta la catarata mas alta del mundo” se publicaron en la revista National Geographic, en noviembre de 1949. Su libro, Churun Meru – El más alto Angel se publicó en 1975.
Hay varios nombres para la enorme cascada, además de varias versiones acerca de cómo se hizo conocer al mundo como Salto Angel.

Perspectiva Pemón

La Venezolana Isabel Barton, cineasta que ha estado trabajando con los ancianos Pemón del valle de Kamarata, nos comenta:

“Los ancianos dicen que el nombre que ellos le dan al Salto Angel es Churún-Vená. Vená significa Salto de Agua. El agua, luego de ser colectada en la base del salto y que luego sale como rápidos sobre las rocas es llamado Churún-Merú. Merú significa rápidos o cascada propiamente, en otras palabras, agua que fluye sobre las rocas. La palabra Churún en el nombre viene del hecho que es el Salto de Agua más alta que cae dentro del Cañon del Churún el cual es un lugar importante en su cultura. La palabra Churún es un sonido en su lengua que no tiene ningún significado en particular.”

Isabel Barton a Karen Angel, comunicación personal, 26 de julio de 2005 y 22 de diciembre de 2009.

Perspectiva Venezolana

“Salto Angel” fue el nombre oficial adoptado por el gobierno venezolano en 1939.

“El Presidente de Venezuela, Eleazar López Contreras, emitió un Decreto el 17 de diciembre de 1938, para explorar la Gran Sabana.1 Esto resultó en que varios investigadores fueron comisionados para explorar la región y produjeron diversos trabajos incluyendo uno titulado “Exploración de la Gran Sabana.”11 En este trabajo, publicado en diciembre de 1939, se incluye un mapa detallado el cual acompañaba al reporte de la comisión. Como este reporte se originó de un decreto presidencial y la Revista de Fomento era un Boletín oficial/gubernamental, el mapa (Fig. 1) se considera documento oficial, de manera que el nombre “Salto Angel” fue oficialmente aceptado por el gobierno venezolano en esa fecha. En 1953, el reporte y sus mapas fueron reproducidos por la Revista del Ministerio de Hidrocarburos y Minas111 y una fotografía del Salto Angel tomada por Carlos A. Freeman desde el aeroplano de Jimmie Angel el 1ro de mayo de 1939, tiene el siguiente texto: “Salto Angel, bautizado así en honor de su descubridor, James Angel.”

Jorge M. González, Ph.D., Venezolano, Department of Entomology, Texas A & M University e investigador sobre exploraciones, y Charles Brewer Carías, Naturalista y Explorador venezolano, comunicación personal con Karen Angel, 24 de abril de 2010.

¹  López Contreras, Eleazar (1938) “Decreto Ejecutivo para la Exploración de la Gran Sabana” del 17 de diciembre. Revista de Fomento, Ministerio de Fomento, Caracas 3(19):389-392.
¹¹   Aguerrevere, Santiago, Victor M. López, Carlos Delgado O. and Carlos A. Freeman (1939) “Exploración de la Gran Sabana.” Revista de Fomento, Ministerio de Fomento, Caracas 3(19):501-735; 5 mapas.
¹¹¹   Aguerrevere, Santiago; Victor M. López, Carlos Delgado O. y Carlos A. Freeman (1953) “Exploración de la Gran Sabana.” Revista de Hidrocarburos y Minas 2(9):1-192.

 

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Figura 1. Esta es una sección del mapa presentado por la comisión exploradora de la Gran Sabana designada por el Presidente Eleazar López Contreras. El mapa menciona el nombre Salto Angel por vez primera y apareció en diciembre de 1939. Como este mapa era parte de un reporte oficial, el nombre Salto Angel fue adoptado oficialmente por el Gobierno Venezolano. (Esta sección del mapa fue facilitada por enaturalista y explorador venezolano Charles Brewer Carías). La fotografía del Salto Angel tomada por Freeman se muestra más arriba.

 

Perspectiva Estadounidense

“El nombre Angel Falls (Salto Angel) fue aceptado en los Estados Unidos gracias a la expedición Phelps-Venezuela liderada por el Dr. George H.H. Tate del Museo Americano de Historia Natural. E. Thomas Gilliard, ornitólogo del Museo y miembro de dicha expedición publicó artículos acerca de la misma y sobre Jimmie Angel y el Salto logrando que el nombre Salto Angel fuera conocido por el publico.”

Mary LeCroy, Investigadora Asociada del Museo Americano de Historia Natural (ex-asistente del Dr. E. Thomas Gilliard) a Karen Angel, Nueva York, 9 de agosto de 2002.

“Sus artículos en revistas nacionales fueron de alguna manera responsables por la aceptación del nombre Angel Falls, en honor al explorador aéreo, James Angel, quien lo descubrió …”

Archivo del Museo Americano de Historia Natural, 27 de enero de 1965. Reporte de la muerte del Dr. E, Thomas Gilliard.

 

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© JAHP

Jimmie Angel revisando una copia del Saturday Evening Post del 26

de julio de 1941 en la cual aparece un artículo acerca de él y el Salto

Angel escrito por E. Thomas Gilliard del Museo Americano de Historia

Natural.

 

Notas

Auyántepui, Auyántepuy, Auyán-tepui or Auyán-Tepui: A menos que se cite alguna otra fuente o que se escriba un trabajo dentro de un contexto histórico, el PHJA (JAHP en sus siglas en inglés) intenta utilizar consistentemente Auyántepui.

Tepui or Tepuy: De acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española la ortografía correcta es tepuy, en plural, tepuyes. En inglés la ortografía es tepui, en plural tepuis. Tepui es la forma correcta de escribir la palabra Pemón “tepú” cuando se utiliza en palabras compuestas en el caso posesivo, por ejm. Ptari-tepui, Auyán-tepui, Wei-tepui.

Karen Angel © JAHP 2010. Para historias adicionales, referencias y bibliografía, por favor ver Trabajos de Investigación